¿Quien no ha oído nunca a nadie roncar? Al padre, a la madre, a los hermanos, a la pareja o hasta a ti mismo. Los ronquidos forman parte de nuestras vidas familiares y, en general, de nuestra sociedad. De este modo lo reflejan las estadísticas y los distintos estudios que demuestran que el 45% de la población española reconoce roncar habitualmente y el 30% asevera que lo hace ocasionalmente.

Se puede comprobar, pues, que los ronquidos son un problema socialmente extendido y por todos conocido, pero, ¿por qué se producen?

¿Por qué roncamos?

Habitualmente los ronquidos son producidos por la combinación de diferentes causas y factores. Durante el sueño la musculatura de la garganta se relaja, lo que provoca la depresión de la lengua hacia las vías aéreas, reduciendo el espacio de obertura de éstas y provocando una vibración en el conducto que transporta el aire, que se transforma en un sonido comúnmente conocido como ronquido.

Además de la relajación de la musculatura bucal, algunos expertos también han constatado que los ronquidos son producidos por problemas relacionados con un mal desplazamiento mandibular o la posición labial.
En algunos casos, los ronquidos severos pueden llegar a mutar en otras complicaciones como la apnea obstructiva nocturna.

La hipoapnea nocturna

La apnea del sueño es un trastorno caracterizado por intensas, breves y continuas interrupciones de la respiración durante el sueño. Se calcula que en España podría haber siete millones de personas que sufren este trastorno, pero sólo el 5% recibe tratamiento.

Este trastorno respiratorio puede causar fragmentaciones del sueño, una mala oxigenación celular o una importante sensación de cansancio, y en los casos más graves puede tener serias implicaciones para la salud, pudiendo provocar el colapso u obstrucción total de la vía aérea.

Consecuencias del ronquido y la apnea

A parte de las complicaciones comentadas anteriormente, la hipoapnea puede provocar distintos problemas relacionados que pueden tener consecuencias graves para tu salud:

  • Somnolencia
  • Disminución en la habilidad motora
  • Cefaleas matutinas
  • Hipertensión arterial
  • Patología cardiovascular
  • Accidente cerebrovascular
  • Puede ser la causa de accidentes de tráfico y en el trabajo
  • Disminución de la libido e impotencia sexual

Soluciones

Hasta hace poco no existía un tratamiento asequible para acabar o controlar los ronquidos leves y las técnicas para tratar los ronquidos severos eran muy complejas. La evolución de la tecnología médica ha permitido crear aparatos más sencillos que permiten mejorar las condiciones y el sueño de los roncadores.

Es el caso de StopRonquidos, que se presenta en el mercado como un producto sanitario para prevenir o minimizar la caída de la lengua, causante de los ronquidos. Además, permite un descanso más beneficioso y silencioso para el que sufre los ronquidos y para sus acompañantes.